Lechería Climáticamente Inteligente, parte 1

Introducción

La agricultura, la ganadería, la silvicultura y otras actividades sectoriales a las que se destina el uso del suelo contribuyen con el 24 % de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a nivel mundial[1] y son, a su vez, actividades productivas muy vulnerables a los impactos del cambio climático. Para asegurar la alimentación de la creciente población humana, se deben implementar medidas que mitiguen la mayor cantidad de GEI y que le permitan a la agricultura adaptarse al nuevo régimen climático..

El Valle de Turrialba, que forma parte de la cuenca hidrográfica de los ríos Turrialba y Reventazón, es sensible a los cambios de temperatura, a la precipitación y a los fenómenos naturales extremos (inundaciones, derrumbes, vientos fuertes, etc.). El Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) y algunos habitantes de la zona han identificado las alteraciones y los impactos causados por la ganadería en los componentes suelo, agua, flora y fauna. Identificadas las causas, el CATIE ha planteado el uso de herramientas de manejo que permiten conservar el ambiente y los ecosistemas, disminuir las alteraciones a sus componentes y continuar con la actividad productiva de una forma amigable con el ambiente.

Teniendo en cuenta las afectaciones negativas y positivas de la actividad ganadera, así como la necesidad y el interés de los propietarios de fincas dedicadas a esta actividad en ejecutar acciones de cambio, la Finca Comercial del CATIE ha creado herramientas para el manejo de la ganadería. Tal como ha sido evidenciado científicamente, el uso de esas herramientas reduce los impactos negativos a los diferentes elementos del ecosistema y permite combinar la producción pecuaria con acciones de conservación, las que mitigan los efectos de la variabilidad y el cambio climáticos e impulsan la adaptación de la agricultura a este.

Localización

El cantón de Turrialba se encuentra ubicado en el valle que conforma el río Turrialba, uno de los mayores afluentes del río Reventazón, con una altitud de 646 msnm y a aproximadamente 67 km de San José, capital de Costa Rica. El cantón posee un clima tropical con lluvias la mayor parte del año, con una temperatura media anual de 22.9 °C y una precipitación de 2 854 mm al año. En Turrialba se encuentran las instalaciones del CATIE, un centro regional dedicado a la investigación y a la enseñanza de posgrado en agricultura y en manejo, conservación y uso sostenible de los recursos naturales. Para fortalecer el cumplimiento de su misión y visión, el CATIE cuenta con una finca agrocomercial. Esta tiene 497 ha destinadas a la silvicultura y al cultivo de caña de azúcar y café, así como 35 ha dedicadas a un proyecto de producción lechera. La lechería se maneja con un sistema de producción sostenible, certificado bajo la norma de ganadería sostenible con el sello de la Rainforest Alliance de la Red de Agricultura Sostenible[1], además del Programa de Bandera Azul Ecológica[2].

 

Descripción de las buenas prácticas

El proyecto lechero comercial del CATIE anteriormente basaba su manejo en un sistema de ganadería convencional (sistema de producción extensiva). La base del hato lechero era de la raza Jersey, la cual pastoreaba en grandes potreros desprovistos de árboles, con altos requerimientos de fertilizantes nitrogenados, principalmente urea, y de concentrados para la alimentación de los animales, lo que representaba un sistema de alto uso de insumos externos. Debido a los impactos del cambio climático, el rendimiento de la producción fue disminuyendo a través del tiempo, lo que obligó a iniciar en 2010 un proceso de reconversión productiva hacia un sistema de ganadería más sostenible desde una perspectiva ambiental y económica.

El primer paso fue el de establecer un hato climáticamente inteligente, el cual se definió utilizando el concepto de “vaca balanceada”, a partir de los siguientes parámetros:

  • Animales adaptados genéticamente a las condiciones cambiantes del clima, principalmente al exceso de lluvia y a las altas temperaturas, que fueran resistentes a  enfermedades (es decir, que no se enfermaran fácilmente) y que fueran de carácter dócil.
  • Alimentación basada en el consumo de pastos y menos dependiente en concentrados, preferiblemente mediante el pastoreo bajo un sistema silvopastoril.
  • Alimentación lo más independientemente posible de insumos externos.
  • Durante el ciclo de vida los animales tuvieran un buen comportamiento reproductivo y que la cantidad de leche producida fuera similar o mayor a las razas especializadas lecheras. En condiciones tropicales de bajura, las vacas lecheras tienden a tener un rápido desgaste que disminuye su vida útil.

La agricultura climáticamente inteligente (incluida la ganadería) es un enfoque desarrollado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para generar las condiciones para el desarrollo sostenible de la agricultura y el logro de la seguridad alimentaria ante el cambio climático[1]. Los tres pilares de este enfoque son:

  1. Incremento sostenible de la producción y la rentabilidad.
  2. Adaptación y construcción de la resiliencia al cambio climático.
  3. Reducción y remoción de GEI, cuando es posible.

Implementación y resultados

El proyecto lechero del CATIE requirió invertir gran cantidad de tiempo y recursos para investigar, evaluar, desarrollar e implementar las estrategias para lograr la conversión de un sistema con problemas reproductivos, productivos, económicos y ambientales y que también sufría los impactos negativos del cambio climático. Las siguientes son las prácticas que han sido validadas como exitosas y que le han permitido al proyecto ser climáticamente inteligente y económicamente rentable.

  • Mejoramiento genético del ganado: Hasta el momento, los mejores resultados productivos se han logrado con el cruce genético de la raza Jersey con la T40 (60 % Holstein y 40 % Sahiwal). Por ahora, el uso de animales producto de este cruce representa producciones de leche superiores al 15 % en comparación con las producciones de los animales de raza Jersey pura, bajo las condiciones de Turrialba, lo que significa una producción promedio de 17.5 kg de leche/vaca/día o bien 6 387 kg/vaca/año.
  • Manejo de pasturas: Los potreros se han dividido y su extensión se ha uniformizado en 5 000 m2, lo que facilita el uso de un sistema rotacional de pastoreo, que comprende un día de ocupación y 26 días de descanso, plazo que puede variar según las condiciones del tiempo y del hato. Dicho sistema permite maximizar el aprovechamiento del forraje y aumentar su digestibilidad, mejorando la fermentación entérica de los animales, lo que reduce la emisión de metano y permite mantener una producción estable a lo largo del año.
  • Dieta especializada: la suplementación de vacas en ordeño es en una relación de 1 kg de concentrado por cada 3.5 litros de leche producida, hasta un máximo de 9 kg de concentrado por vaca al día, el concentrado se les raciona según los registros de productividad.
  • Sistemas silvopastoriles: Se llevó a cabo un proceso de arborización en los potreros con cercas vivas y callejones de forestales, frutales y árboles leguminosos, lo que cambió el paisaje de la finca. 

Factores de éxito

La Finca Comercial del CATIE ha logrado que su proyecto de lechería alcance la viabilidad financiera, que constituye la principal meta en una actividad lucrativa. Pero también ha logrado incluir en su proceso productivo técnicas de conservación ambiental y de adaptación a la variabilidad y el cambio climáticos y, al mismo tiempo, mitigar los GEI que resultarían de la actividad productiva lechera. La aplicación del conjunto de estrategias en el proyecto lechero le ha permitido a la Finca Comercial del CATIE una rentabilidad del 28 %, con un margen neto de USD 0.17/kg de leche producida, mientras que la huella de carbono del proyecto es de 1.1 kg de CO2eq./kg de leche producida.

Para el escogimiento de los pastos, se tomaron en consideración cuatro elementos: a) su capacidad para adaptarse a las condiciones climáticas predominantes (excesos de lluvias) y a suelos con mal drenaje, b) que fueran resistentes a plagas y enfermedades, c) que mostraran un buen crecimiento y d) que tuvieran un contenido de proteína aceptable.

Para diseñar las estrategias de mitigación y de adaptación ante la variabilidad y el cambio climáticos, la finca debe contar con un registro detallado del hato, el cual orienta la toma de decisiones y la evaluación del impacto de los cambios realizados. Tener una mentalidad abierta al cambio y la meta de mejorar en forma continua, como respuesta a las evaluaciones de eficiencia productiva y de rentabilidad, ha asegurado el éxito en esta finca agrocomercial.

El personal que labora en ella, además de haber sido capacitado en los procesos, ha sido sensibilizado sobre cómo tratar a los animales y garantizar su bienestar. A través de un proceso de años han identificado trabajadores responsables con las aptitudes necesarias, cuya permanencia en la finca han logrado asegurar mediante buenas condiciones laborales. 

Lecciones aprendidas

Durante el proceso de recuperación y conversión del proyecto lechero de la Finca Comercial del CATIE, se enfrentaron retos importantes en la definición de las razas y de los cruces óptimos para las condiciones de Turrialba, que permitieran cumplir los requisitos buscados de adaptación a las condiciones de clima existentes (exceso de lluvia, alta humedad y elevadas temperaturas), así como en la selección de pasturas y árboles forestales. En forma paralela a esas acciones, se realizaron inversiones en infraestructura para el manejo de desechos y ahorro energético, por lo que la viabilidad financiera y ambiental del proyecto fue fundamental en el proceso.

Según Alejandro Molina, el administrador de la finca, para el éxito del proyecto lechero fue fundamental mantener una actitud de mejora continua; buscar constantemente nuevas acciones que permitieran fortalecer las estrategias actuales, hacerlas más eficientes, simples y fáciles de ejecutar; y evaluar frecuentemente cada uno de los procesos del sistema productivo.

En la actividad ganadera, resultan fundamentales las inversiones en tecnología innovadora para el manejo de residuos y la conservación y gestión del agua, ya que permiten bajar los costos de producción y facilitan el manejo sostenible del sistema. El CATIE, al realizar los estudios necesarios sobre la viabilidad financiera y ambiental, encontró que esas inversiones eran justificables, ya que los periodos para su retorno fueron relativamente cortos. En los últimos años en la lechería se realizaron inversiones por unos USD 60 000, lográndose su retorno en tan solo 4.5 años, y la mayoría de la infraestructura instalada posee una vida útil superior a los 15 años.

El sistema demuestra que la actividad lechera puede ser rentable y al mismo tiempo sostenible, para lo cual la Finca Comercial del CATIE realiza buenas prácticas que le permiten adaptarse a la variabilidad y cambio climáticos y, en algunos casos, mitigar los GEI, principalmente óxido nitroso y metano.

Recomendaciones

Dada la imposibilidad de cambiar las condiciones del clima, es de suma importancia definir una estrategia de adaptación al cambio climático que permita mantener el sistema productivo con viabilidad económica y financiera, pero que contemple la aplicación de procesos amigables con el medio ambiente. La innovación, la mentalidad emprendedora y la búsqueda de conocimientos y de buenas prácticas deben ser elementos integrales de las acciones diarias de los productores agropecuarios. El proceso de mejora continua debe constituir la parte principal del esquema productivo en cada proyecto.

Es recomendable contar con un buen sistema de identificación y registro de los animales, con información veraz y actualizada para la evaluación y la toma oportuna de decisiones dentro del proyecto, de manera que se puedan corregir rápidamente situaciones desfavorables y, de esta forma, asegurar la rentabilidad económica y ambiental del proyecto.

Las prácticas y las estrategias mencionadas pueden ser replicadas por los productores ganaderos en distintas regiones del trópico; sin embargo, es importante adaptarlas a las condiciones de cada área y sistema productivo. Lo importante es tomar los principios aplicados en cada una y mantener la consistencia en las acciones, para lo cual debe contarse con un plan integral de gestión del sistema productivo, que permita mejorar la gestión ambiental y la rentabilidad de la finca. Esto se debe reflejar en una huella de carbono menor que la que en promedio generan los sistemas de producción lechera en América Latina y el Caribe que, según Alejandro Molina, alcanzan los 4.0 kg de CO2eq./kg de leche. Ello favorecerá la mitigación de los efectos de la variabilidad y el cambio climáticos, así como la implementación de estrategias que impulsen la adaptación de las prácticas agropecuarias al cambio climático.

Referencias

  • Contacto: Alejandro Molina, administrador de la Finca Comercial del CATIE, molinale@catie.ac.cr.
  • CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, Costa Rica). s. f. Bandera azul ecológica (en línea). Turrialba, Costa Rica. Consultado 29 mar. 2016. Disponible en http://www.catie.ac.cr/es/que-es-catie/responsabilidad-social-institucio....
  • CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, Costa Rica). 2015. Acerca del Programa GAMMA (en línea). Turrialba, Costa Rica. Consultado 29 mar. 2016. Disponible en http://gamma.catie.ac.cr/.
     
  • FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Italia). 2013. Climate-smart agriculture sourcebook (en línea). Roma, Italia. Consultado 29 mar. 2016. Disponible en http://www.fao.org/docrep/018/i3325e/i3325e.pdf.
     
  • IPPC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, Suiza). 2011. Fuentes de energía renovables y mitigación del cambio climático: resumen para responsables de políticas y resumen técnico. Informe especial del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (en línea). Ginebra, Suiza. Consultado 29 mar. 2015. Disponible en http://www.ipcc.ch/pdf/special-reports/srren/srren_report_es.pdf.
     
  • IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, Suiza). 2014. Climate Change 2014: Synthesis Report. Contribution of Working Groups I, II and III to the Fifth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change (en línea). Core Writing Team; Pachauri, RK; Meyer, L (eds.). Ginebra, Suiza. Consultado 29 mar. 2016. Disponible en http://ar5-syr.ipcc.ch/ipcc/ipcc/resources/pdf/IPCC_SynthesisReport.pdf.
     
  • Rainforest Alliance. 2014. Otorgan la certificación Rainforest Alliance a la primera finca ganadera de Costa Rica (en línea). Nueva York, Estados Unidos. Consultado 29 mar. 2016. Disponible en http://www.rainforest-alliance.org/es/newsroom/press-releases/first-catt....
     

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